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Mostrando las entradas etiquetadas como una ola no se repite

Una ola no se repite: 6. Un nuevo camino

(Capítulo anterior: 5. Te voy a extrañar P rimer capítulo:  1. La primera impresión )  Avenida Pardo. Miraflores, Lima - Perú Luces, sombras y música a alto volumen enmarcaban la escena. A pocos metros Sandra no podía creer lo que veía: su mejor amiga estaba abrazada y llorando ante un perfecto desconocido. Fernando y Mario voltearon a ver, sintiendo envidia casi de inmediato: Diego había conseguido sin esfuerzo aparente a una chica mil veces mejor que todas las que estaban en la mesa con ellos. Dirigieron miradas disimuladas pero obscenas sobre la silueta de Valeria y se encargaron de hacer espacio en los muebles por si ella y su amiga se animaban a unirse al grupo. .

Una ola no se repite: 5. Te voy a extrañar

(Capítulo anterior: 4. Valeria Primer capítulo: 1. La primera impresión ) Edificio Parquemar. Miraflores, Lima - Perú Diego quedó con la boca tan abierta que, de haber estado en la selva, seguramente habría servido como nido o escondite de mosquitos y demás insectos voladores. En ese momento no sabía si saltar de la alegría o saltar del puente. Enterarse repentinamente que podría ser papá y sin haberlo planeado provocó en él una serie de reacciones internas - frío, mareos, náuseas- que solo pudieron ser expresadas con ese gesto cuasi idiota en su cara. Las personas que pasaban por ahí - en su mayoría parejas de enamorados - lo miraban de reojo como adivinando que la noticia que acababa de recibir ese chico no eran del todo buenas, al menos no para él. Tras unos segundos de silencio que le parecieron eternos, atinó a decir unas palabras.

Una ola no se repite: 4. Valeria

(Capítulo anterior: 3. Tenemos que hablar Primer capítulo: 1. La primera impresión Preparen popcorn!! ) La Costa Verde. Miraflores, Lima - Perú El día que le propusieron matrimonio tenía puesta la sonrisa más cautivadora jamás vista. Ni en sus sueños de niña imaginó que un desayuno en la cama durante un fin de semana en un club campestre vendría acompañado de un anillo escondido en una tacita blanca de azúcar. De sus labios humedecidos por algunas lágrimas de felicidad salieron palabras cortas, pero hermosas como ella. " Mi amor, sí ...¡Sí!" Logró decir mientras abrazaba a su hombre. Marco Rebatta - quién lo diría - sería quien llevaría a la encantadora Valeria al altar.

Una ola no se repite: 3. Tenemos que hablar

(Capítulo anterior:  2. Miradas perdidas Primer capítulo:   1. La primera impresión ) Puente de los suspiros. Barranco, Lima - Perú El sábado Diego durmió hasta el mediodía. Su descanso pudo haber durado más si no fuera por las insistentes llamadas de Fernando y Mario, que preocupados querían saber si había llegado bien a casa. Ya con los ojos abiertos, contestó el celular apenas escuchó que timbraba por enésima vez. Era Mario. - ¿Aló? - Puta por fin respondes. ¿Dónde estás? - En mi cama. - Anoche te desapareciste huevón, estábamos preocupados por tí. - No creo, pero ya estaba mal, me fuí solo. - Te la perdiste, conocimos a unas chibolas de la Católica. Hoy volveremos a salir. ¿Te apuntas? - No jodas, otro día más no puedo - Uno que se preocupa por tí y así me tratas. Sigue durmiendo, me llamas si te animas. - OK te llamo. Chau.

Una ola no se repite: 2. Miradas perdidas

(Primer capítulo:  1. La primera impresión ) Valeria trató de no parecer sorprendida para no avergonzar más a Diego, quien ágilmente se puso de pie y esbozó una sonrisa, disimulando inútilmente su ebriedad. -¿Qué te pasó? -Nada malo. Me eché un rato a esperar a mis amigos -¿Ellos están por acá? Diego estuvo a punto de preguntarle la hora pero iba a quedar peor, entonces sacó su celular fingiendo recibir una llamada y se fijó en la pantalla: Cuatro y cincuenta y seis. Muy tarde para ser de noche, muy temprano para ser de día. Se encogió de hombros haciendo saber a Valeria que sus amigos no vendrían por él. Se dio cuenta también que ella estaba algo inquieta, quizá incomoda.

Una ola no se repite: 1. La primera impresión

-Buenas tardes señorita vengo por la entrevista, me citaron a esta hora. -Hola, ¿Cuál es tu nombre? -Diego Castillo -Toma asiento por favor, voy a avisar que estás aquí. -Gracias, yo espero.