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Mostrando las entradas etiquetadas como cuentoexpreso

Cuentos en italiano

Estaba ahí, en la lista de pendientes, aguardando su momento. Llevo tres años en Milán y la intención de traducir la serie de cuentos cortos ba utizada como #cuentoexpreso la tuve desde la primera publicación. Fue esta ciudad la que inspiró el proyecto de ofrecer semanalmente un cuento de no más de una página y luego de vivir tal experiencia sentí que no podía hacer otra cosa que homenajearla, devolviéndole en su idioma aquello que me dio: ideas. Gracias a la ayuda de Giada (mi novia), puedo anunciar finalmente que estamos comenzando a traducir cada uno de los 31 cuentos . Si están estudiando italiano, ésta es una buena oportunidad para enriquecer el vocabulario, ya que contiene frases y modos de decir que raramente encontraremos en libros, porque es el italiano cotidiano, el de la calle, el que todos queremos aprender. Porque me pregunto ¿quién quisiera hablar español como un diccionario? Los invito a leer el primer cuento: La tedesca (La alemana) y compartir el siguiente link:...

Jet lag [cuento corto]

En una relación a distancia lo mejor que se puede hacer, antes que aferrarse al amor, es aferrarse a la suerte, como el ingenuo y joven soldado que espera regresar vivo de la guerra para volver a besar a su novia.

Un día menos [cuento corto]

La rutina era esa triste enfermedad que contagiaba inevitablemente a quienes entraban a trabajar en la Oficina de Contabilidad de FuelDiscover , la primera empresa petrolera del país. Como buen gigante corporativo, andaba con los bolsillos amplios y llenos de dinero, cosa que atraía a gente dispuesta a echar sólidas raíces en sus poltronas hasta recibir el anhelado cheque de jubilación.

Hijo de vecino [cuento corto]

Si la vida fuese una serie de caminos ya dibujados probablemente nos habríamos extinguido hace tiempo. A quienes se han cuestionado el porqué de las cosas debemos lo que tenemos y somos hoy en día ya que, por más insignificante que parezca un cambio, salir de lo establecido representa por sí mismo un logro.

MILF [cuento corto]

Odiaba mi trabajo, mejor dicho, odiaba a mi jefe. Ya tener que llamarlo así me fastidiaba, me daba un ligero asco como cuando se dice una de esas palabras que están destinadas a la discreción, a la voz baja, permitidas en contextos especiales o a personas raras como los médicos. Porque hay que ser raro para decir y escuchar algo como “diarrea” sin siquiera incomodarse y aún peor interesarte en el asunto.

La llamada [cuento corto]

De las catorce llaves que lo convertían en la persona menos silenciosa del edificio, Luca sabía a ojo cerrado con cuál accedía a la oficina del gerente. Lo que amaba de aquella estancia ubicada en el piso treinta eran las enormes ventanas que le otorgaban una vista panorámica de la ciudad y el hecho de poder leer el periódico tranquilamente acostado en la silla reclinable de cuero cada sábado que hacía la limpieza.

Una vida normal [cuento corto]

"No, el éxito no se lo deseo a nadie. Le sucede a uno lo que a los alpinistas, que se matan por llegar a la cumbre y cuando llegan, ¿qué hacen? Bajar, o tratar de bajar discretamente, con la mayor dignidad posible". -Gabriel García Márquez Había recibido la llamada que esperaba. Luego de diez años fuera del país, Antonio “ El Diamante ” Garzón iba a dar un único concierto a estadio lleno y yo sería el único periodista que tendría el privilegio de entrevistarlo en su camerino antes de salir al escenario. Su representante me dijo que me enviaría por correo los detalles y condiciones de la reunión. De un momento a otro me volví la envidia de mis colegas y el engreído de mi jefe.

El artista estival [cuento corto]

Un cuadro es como una canción, solía decir mi padre cuando me llevaba de pequeño a los museos de arte, donde recuerdo haberme aburrido demasiado. Decía que su belleza se ve inevitablemente condicionada por nuestra edad, nuestro estado de ánimo y con el pasar del tiempo, según vamos creciendo, le atribuimos otros significados. No lo admitiría sino hasta treinta años después.

Sobredosis [cuento corto]

Dijo Franklin Roosevelt que los hombres no son prisioneros del destino sino prisioneros de su propia mente. Y ésta inspirada frase no la hubiera nunca conocido Lorena sino fuera porque la leyó en el papelito de instrucciones que encontró dentro del paquete de pastillas que acababa de comprar. Casi desesperada por su situación acudió a un médico naturista recomendado por una de sus mejores amigas. A nadie más podría haberle confiado su embarazoso secreto. A los cuarenta años, que se dicen ser los nuevos treinta y en pleno apogeo de su madurez física y mental, su esposo, que tenía un par de años más que ella, había –por darle un término industrial- dejado de funcionar.

El soldado español [cuento corto]

"La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apodícticos sobre los héroes emblemáticos, sino un puñado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos y los tiñen de melancolía, la sensación cálida de que, no importa donde estemos, existe un hogar al que podemos volver". -Mario Vargas Llosa Llegó una tarde cualquiera con dos sacos negros de plástico a lo más alto del cerro desde donde se podía ver toda la ciudad que por lo general devolvía la mirada con desprecio. Los habitantes de ese humilde rincón acogieron con silencio solidario al tímido anciano que se afanó en terminar de construir rápidamente su covacha a base de maderas y cartones que recogió diligentemente durante todo un mes.

Fruta macerada [cuento corto]

” ¡Lleve la rica fruta caserito, lleve! ” gritaban las señoras en delantal desde sus puestos al pasar de los compradores sabatinos que se movían en involuntaria armonía a ritmo de procesión. Pese a que había vivido en ese barrio toda su vida, era la primera vez que Víctor se había visto en la necesidad de ir al mercadito comunal. Pensaba que con hamburguesas y huevos fritos un hombre podría vivir tranquilo por siempre pero se equivocó. Mientras caminaba por los pasadizos saturados de gente y de olores de todo tipo, extrañaba la sonrisa de Pamela que lo esperaba con un plato distinto, riquísimo, todas las noches. Aunque su espíritu juvenil chocaba constantemente con su aspecto físico, había ingresado forzosamente al dudoso club de los solteros maduros y tenía inevitablemente que atender por cuenta propia todas sus necesidades, incluyendo (sobre todo) las sexuales.

El violinista [cuento corto]

El pasillo desde la puerta hacia el altar estaba decorado con flores blancas que iluminaban aún más aquella noche especial. El novio sonreía nervioso, metía y sacaba las manos de los bolsillos para saludar a la distancia a los invitados que iban llegando. Conversaba por ratos con el sacerdote, quien con doscientas nupcias de experiencia encima, le hacía bromas para relajarlo. Mientras tanto, a pocos metros de ellos, dos músicos esperaban su momento impecablemente vestidos y con violín en mano.

Porn Star [cuento corto]

Hasta esa tarde del viernes cuatro de febrero la vida de Carlos Marcelo era tan normal como aburrida. Cabe resaltar la fecha porque él siempre recordaría ese día como el inicio de su increíble historia. Revisaba con desgano su correo personal cuando de pronto reparó en un mensaje de un ex compañero de colegio con quien prácticamente no tenía comunicación, salvo un par de saludos durante el año por Navidad y cumpleaños. Comenzaba disculpándose y aclarando que lo que había visto era culpa de un colega que le había compartido un video colgado en una conocida página para adultos. Nos ocurre a todos el negar nuestra irrenunciable e inquebrantable naturaleza onanista.

Un amor sin Internet [cuento corto]

Cuánto te amo Clarita. Sólo tú podrías tener la ocurrencia de exigir que el día de nuestra primera cita ninguno de los dos usara teléfonos celulares ni accediera a Internet, tan utilizados y valorados en estos tiempos. Pensé que sólo se trataba de una broma pero con tus ojitos marrones me diste a entender que no era así. Lo sé, querías que fuera especial, que tomara tiempo, esfuerzo e imaginación. Como lo hicieron tus padres, que se enamoraron sin todos estos aparatos y te trajeron, preciosa, a este mundo chiflado.

Hongo mágico [cuento corto]

Era uno de esos días en el que se amanece queriendo que ya anochezca. Mariella finalmente había aceptado mi invitación a una cena y para mejorar el asunto la reunión sería en mi departamento y conmigo como único chef y anfitrión. Con la preparación en casa no sólo estaba ganando puntos a favor sino que aliviaría en algo a mi escuálida y castigada billetera post periodo navideño. La receta ganadora: Pechugas de pollo con salsa de champiñones. En realidad era la única receta fácil que mi madre pudo enviarme vía e-mail. Se había incluso ofrecido venir a cocinar pero tener a tu mamá en tu departamento en la primera cita era como vaciar por completo el agua de una piscina antes de lanzarte.

El primero de la clase [cuento corto]

Iba apurado y con un humor pésimo porque justo cuando necesitaba el auto -mi hijo tenía su primera presentación en el colegio- mi mecánico de confianza me llamó diciendo que su taller estaba cerrado porque había amanecido con una fiebre muy alta. Miraba el reloj y mi celular, deseando llegara pronto el día que exista una aplicación que nos consiga tele transportar. Continuaba puteando entre dientes mientras caminaba por la avenida sin poder parar un bendito taxi porque todos pasaban llenos, confirmando mi teoría de que cuando un día debe irte todo mal, no hay nada que puedas hacer para impedirlo.

Nos vemos mañana [cuento corto]

" Dame un beso ", le dijo al oído mientras la multitud contaba los segundos para el año nuevo. Ella dio un paso atrás y miró a su alrededor. De tanto bailar había perdido de vista a su grupo de amigas, estaba a su suerte. Él no dejaba de mirarla, como si en esas dos pupilas y tres dedos de la mano derecha unidos con los de ella estuviera el destino de su vida entera.

Whisky [cuento corto de Navidad]

Las cosas no andaban del todo bien en el taller de Don Pascual. Una semana atrás durante la madrugada habían entrado a robar -seguramente las llantas alemanas que acababa de comprar- y aunque se percató a tiempo para hacer huir a los ladrones, le habían estropeado la puerta de metal. Boris, su viejo pastor alemán, ni se dio cuenta. Aunque en el pasado había evitado varios tentativos de hurto, ahora estaba cada vez más perezoso y con menos reflejos. Pero Don Pascual no pensaba siquiera en despertarlo, luego de diez años acompañándolo desde las seis de la mañana hasta el fin de la jornada, se merecía todo el descanso  del mundo.

El buen vecino [cuento corto]

“ Un apoyo varoncito ” era –en el mejor de los casos- la frase con la que Modesto Carbajal era recibido en la Unidad Vecinal Matuta, donde nació, creció y seguramente moriría. Cien metros separaban la esquina donde lo dejaba el taxi y su departamento, distancia suficiente para que se le acerque alguien a robarle. Era ese el submundo que lo esperaba cada noche, en el que sobraban las peleas, los perros y el alcohol pero faltaba todo lo demás, empezando por un pedazo de carne en el plato de sopa a la hora de almuerzo. Con tal analogía se podría explicar su suerte, nadando entre fideos escuálidos y verduras viejas, el primero y único que merecía un bocado.

Atómico [cuento corto]

A la edad de veinte años cayó en la conclusión de que llamarse Maximiliano Buendía sería el primer impedimento para convertirse en un superhéroe. Sabía que tal nombre de pila estaba destinado al olvido, le serviría sólo para pasar desapercibido entre la multitud, sería tan importante como Fulanito Detal. Una noche, viendo un documental por televisión, escuchó por primera vez el término “atómico” y aunque no entendió su significado, fue como una iluminación, sensación que le hizo hasta temblar; supo entonces que llamándose así alcanzaría la inmortalidad.