15.3.18

Reflejo de mi oscuridad

reflejo de mi oscuridad

Mirarse al espejo y ver a un hombre que se parece a tí. Las luces de la primera hora del día revelan en mi rostro ojeras de vino, labios secos como hojas de otoño y arrugas sin experiencia. Me mantengo de pie, en postura rígida frente a mi propia figura enmarcada, en actitud desafiante. A quién pretendo engañar. La derrota se me ha echado encima sin piedad, derrumbándome, burlándose en cada intento por levantarme, haciendo polvo mi orgullo. Los minutos transcurren inevitables, en silencio, esperando un fatal desenlace. Qué pasaría si rompiera el cristal a puño cerrado. De nada serviría sangrar por fuera. Retrocedo despacio, alejándome una lágrima en cada paso, reconociendo la victoria del hombre que se parece a mí, o aquello en lo que me he convertido sin darme cuenta.

13.3.18

Brujas y demonios

brujas y demonios

Habría tenido que tomar una foto de este lugar. Da igual, las imágenes vivirán por siempre en mis recuerdos. Escaleras de verde mármol que intentan en vano dar un toque señorial a una cueva de putas y malandrines. La poca luz otorga a los pasillos un aire siniestro, cómplices de lo que ocurre entre las paredes de sus habitaciones, escuálidas cárceles del placer.

12.3.18

¡Los microcuentos ya son más de 100!

microcuentos por eduardo ramón 

Esta noche tengo dos lindos motivos para celebrar: ¡He publicado el microcuento número 106 y un nuevo podcast! A pesar de no haber actualizado el blog hace buen tiempo, no he abandonado la costumbre de escribir y registrar audios (además he adquirido nuevo equipo de grabación). El lado positivo de esta larga pausa es que ahora tengo mucho material que aún estoy afinando, ya verán los resultados en las próximas semanas.

Echen un vistazo a mi colección de microrrelatos en la sección dedicada, hay 106 buenas razones para hacerlo ;)

Abajo pongo como siempre los links a mis redes sociales, allí comparto contenido con mucho más frecuencia.

Hasta muy pronto
Eduardo

28.8.17

Besos para olvidarte

besos para olvidarte

Cuando éstas líneas lleguen a tus ojos, a tus oídos o a tus labios, será demasiado tarde. Y ya no importará. Como aquellas tardes en que me quedé sin lágrimas de tanto extrañarte. No importa más. Ni las aventuras bajo sábanas ajenas en mis vanos intentos por olvidarte. Mucho menos las caricias que como un tonto comparé con las tuyas. Inevitablemente. Besos para olvidarte, que dejé ya en el olvido.

Pero si en esos días oscuros me hubieses llamado, te juro me habría bastado una palabra, un sólo susurro de tu voz, para volver resuelto a tus brazos y suplicarte que no te vuelvas a ir, que podríamos comenzar de nuevo. Que lo nuestro duraría para siempre. Pero el tiempo ha decidido por nosotros. Todo ha terminado.

** Unas breves (y atribuladas) líneas escritas hace varios años. Aprovecho para saludarles, estoy sano y salvo, espero ustedes también. Hasta la próxima publicación, nos vemos en las redes sociales, los links están más abajo ;) **

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11.5.16

Un castillo sobre las nubes

un castillo sobre las nubes

Cuando abrió los ojos, descubrió que estaba en una isla minúscula, donde solo podían caber dos personas. Y ahí estaba ella. Si hubiese querido pensar mal, habría asegurado que esa chica de cabellos rubios y desordenados que le miraba con ternura no tenía otra opción, pero prefirió convencerse de que su brillante sonrisa significaba el sincero aprecio de su compañía en medio de la nada. Echó un vistazo hacia donde le pareció ver un barco a lo lejos y tras varios esfuerzos por aguzar la mirada, finalmente la embarcación comenzó a notarse cada vez mejor, clara señal de que habían sido avistados. Giró la cabeza para dar la buena noticia a su bella compañera de naufragio, pero ésta había desaparecido.